Lake Atitlán

Lake Atitlán

View from San Andrés Semetabaj.
Taken with a BlackBerry Bold 9700 camera.
Friday, 30 December 2011 at 6:30 a.m.


Entre nubes

Mi primer intento de escribir un cuento cortó resultó un reto más grande de lo que imaginaba. Después de varios intentos por iniciar algo, este es el resultado:

Entre nubes
Sonia Jerez

¿A dónde fueron los sueños que creamos juntos? Teníamos un plan de vida y ahora, ¿qué me queda? Marisa le daba vueltas a estos pensamientos mientras esperaba allí sentada.  Miraba sin ver a la gente que pasaba. Por ratos se fijaba en alguien. Trataba de imaginar a donde se dirigía.  Tenía la costumbre de entretenerse en los aeropuertos, imaginando historias sobre la gente que la rodeaba. Todos nos dirigimos a algún lugar. ¿A dónde van? ¿Por negocios, por diversión, por enfermedad?

Era hora de abordar. Escuchaba vagamente el anuncio de abordaje y el corazón le latía cada vez más fuerte.  Estaba a pocos minutos de dejarlo todo atrás.  ¿Era posible que todo terminara así? Respiró profundamente, hasta donde el pecho oprimido se lo permitió.  Sentía que se ahogaba.  El esfuerzo por no dejar las lágrimas correr la consumía.  La mujer sentada frente a Marisa observaba atentamente sus movimientos.  La vio con los ojos nublados. La mujer sonrió con esa expresión que parecía decirle “entiendo tu sufrimiento”.  Marisa no pudo más; las lágrimas se desbordaron sobre sus mejillas.  Las dejó correr. A quién le importa ver a una extraña llorar.

Había iniciado este viaje con la ilusión de planear nuestro futuro.  Esperamos meses para pasar este tiempo juntos. Hacer planes, buscar nuestro hogar, cuantas cosas teníamos que hacer. Algo pasó. No era el mismo.  Me recibió como siempre, cariñoso. Pero su mirada no era la misma.  Sus ojos azules tan transparentes, que se le puede leer el corazón, estaban vacíos. Marisa trataba de sacudir sus pensamientos mientras caminaba lentamente por el pasillo detrás de un señor que con dificultad arrastraba un gran maletín. Solo quería refugiarse en su asiento junto a la ventanilla.

Trataba de recordar vagamente la conversación que mató sus sueños. Todo era confuso. Visitaron varios lugares, caminando tomados de la mano, mientras él la miraba con amor. Pero percibía la inmensidad de esa pared que no le dejaba leer su corazón y su mente. Fue camino al aeropuerto que empezó a recordar el momento que la conoció.  Marisa supo en ese instante que lo que diría no era lo que imaginaba.  Se le nubló la mente. Escuchaba como rememoraba los momentos más felices, y a la vez algo que no terminaba de comprender. Sintió que el tiempo se detenía allí.  Se acabó el futuro.

El avión tomaba velocidad y lo único que Marisa pensaba era que una vez se elevara, su futuro se quedaría atrás. Me dijo que olvidara nuestro amor.  Me dijo que había sido un sueño hermoso. Ya no recordaba más. Atrás quedaba su futuro, mientras las casas se hacían más pequeñas y las nubes la envolvían.

Despertó de golpe, viendo su corazón a través del azul transparente que le sonreía. El futuro estaba frente a ella.


Taller de escritura creativa

Domingo, 22 de enero de 2012

¡Me inscribí en un taller de escritura creativa!  Aún no lo puedo creer.  Cuantos años pasé pensando que nunca encontraría algo como esto.  Y de repente… veo que Silvia Pérez, una amiga de Facebook comenta que vale la pena un vínculo… Decido ver de qué se trata y para mi sorpresa es lo que he estado buscando por más de 25 años!

El miércoles fue la primera sesión.  Este taller lo dirige Arturo Monterroso.  Desde los primeros minutos captó mi atención y pasaron tres horas sin darme cuenta.  Conocí a otras 14 maravillosas personas que estoy segura enriquecerán mi aprendizaje.

Es tanto lo que tengo que aprender.  Para empezar, mi creatividad es casi nula.  El solo hecho que tengo que dejar volar mi imaginación y crear algo me energiza, me motiva y me inspira.

De hecho, durante esta primera sesión hemos reflexionado sobre lo que es o constituye una inspiración.  Esto fue lo que escribí:

Hay momentos que considero mágicos.  Son instantes que parecen detener el tiempo.  Que detienen el mundo que me rodea.  En esos momentos nada más existe.  Me impacta algo que oí, algo que ví, algo que olí. Cosas que me hacen sentir como el estómago se me contrae, como mi corazón palpita más rápido y la sangre fluye por mis venas que hasta siento que la oigo.

Quisiera haber captado estos momentos -que duran segundos- para poder desarrollarlos y narrarlos. Estos son los momentos que considero inspiración.  Esta inspiración puede ser para hacer un acto de bondad; para hacer una proyección financiera, crear una receta nueva o simplemente para recordarme de un ser querido y expresárselo en ese momento.

Me inspiran las personas que a pesar de la adversidad, siempre ven de cara al sol, apreciando el valor de la vida y el regalo de un nuevo día.  Me inspiran las personas que no ven problemas, que no ven obstáculos.  Ven retos y oportunidades.

Nuestra tarea para el próximo miércoles es diferenciar entre tristeza, nostalgia y melancolía. También tengo que escribir un cuento con el tema “Me dijo que olvidara…” Esto sí que es un reto para mí.  Mil ideas se agolpan en mi mente.  Ahora, ¿cómo escojo una y empiezo?

Veremos que se me ocurre.  Por primera vez pondré a prueba mi capacidad creativa.  Ojalá quede gratamente sorprendida.


Hello world!

Welcome to my blog! This is the beginning of a new life…